Free tour Misterios y Leyendas de Las Palmas de Gran Canaria
Descripción
Este free tour de leyendas y misterios de Las Palmas de Gran Canaria sale cuando la luz ya se está yendo del casco antiguo. Durante dos horas, un guía oficial local en español recorre siete escenarios entre Triana y Vegueta, y en cada uno hay un nombre y una fecha: el fantasma que dicen que sigue rondando el Conservatorio de Música, las mujeres a las que la Inquisición canaria llamó brujas, el primer gobernador de la isla ajusticiado en el siglo XV, la flota que arrasó la ciudad en 1599. Buena parte del repertorio es guanche. Los Tibicenas, la princesa Tenesoya y Amarca vienen de la mitología de los antiguos canarios, así que son leyendas que no aparecen en ningún otro free tour del catálogo.
Triana al anochecer: el fantasma del Conservatorio y las brujas de Vegueta
El paseo arranca junto al busto de Cristóbal Colón, frente a la parroquia de San Francisco de Asís, y la primera parada está a un minuto: el Conservatorio Profesional de Música, levantado sobre el solar de un antiguo convento franciscano. Ahí se cuenta la historia de Lucas, el fantasma que, según la tradición del barrio, sigue recorriendo los pasillos cuando cae la noche.
Desde el Conservatorio el grupo baja hasta el Teatro Pérez Galdós. Antes del teatro, ese mismo espacio se usó para las hogueras de la Inquisición canaria, y es donde el guía explica quiénes fueron las llamadas brujas de Vegueta, cómo vivían y por qué acabaron delante de un tribunal.
Vegueta: un gobernador ajusticiado y una princesa guanche
En la Plaza de San Antonio Abad, junto a la ermita más antigua de la ciudad, el relato retrocede al siglo XV para contar el final de Pedro de Algaba, primer gobernador de Gran Canaria, ejecutado en el mismo sitio donde había empezado la historia de Las Palmas.
Unos metros más allá está la Plaza del Pilar Nuevo, con la Casa de Colón a un lado. Aquí entra la leyenda de la princesa Tenesoya, la noble guanche cuyo destino resume el choque entre la isla aborigen y la castellana.
De San Agustín a Santa Ana: Van der Does, la peste y los Tibicenas
En la Plaza de San Agustín hoy hay un Palacio de Justicia, y antes hubo un convento agustino del que se cuentan apariciones. Por aquí pasó en 1599 el ataque de Van der Does, que dejó la ciudad incendiada y, detrás, una epidemia de peste.
El recorrido desemboca en la Plaza de Santa Ana, con los canes de bronce a los pies de la catedral. Es la parada de los Tibicenas, los perros espectrales que en la mitología de los antiguos canarios guardaban el paso al otro mundo. Aquí salen también dos detalles de la propia catedral: por qué la Catedral de Santa Ana no está orientada al este como la mayoría de los templos cristianos, y qué son las marcas talladas en su piedra.
Plaza del Espíritu Santo: la leyenda de Amarca
El tour termina dos calles más allá, en la Plaza del Espíritu Santo, con su fuente iluminada en el centro. La última historia es la de Amarca, la joven guanche a la que la leyenda describe protegida desde siempre por el mar y las montañas.
Punto de encuentro y cómo llegar
La cita es junto al busto de Cristóbal Colón, frente a la parroquia de San Francisco de Asís. Estás en pleno Triana, a un paso del parque de San Telmo, donde para la mayoría de las guaguas urbanas, así que se llega andando desde casi cualquier punto del centro. Preséntate unos minutos antes de la hora que hayas reservado.
El paseo dura dos horas y no vuelve al punto de partida: termina en la Plaza del Espíritu Santo, ya en Vegueta, con la Catedral y la Casa de Colón a un par de calles. Las salidas son a última hora de la tarde y la hora exacta la eliges en el calendario de la ficha; en verano hay una segunda salida algo más tarde.
Qué llevas contratado
Dos horas de paseo con guía oficial local en español. El precio lo pones tú al terminar, en función de lo que te haya parecido: al reservar no pagas nada. La cancelación es gratuita, así que si te cambian los planes basta con cancelar para que el guía no se quede esperando. Y tienes atención al viajero los 365 días del año.
Cada reserva admite hasta 6 adultos, y se pueden llevar mascotas. No entran las entradas ni las visitas al interior de los monumentos (la Catedral, la Casa de Colón y el Teatro Pérez Galdós se ven por fuera), ni comidas y bebidas, ni el transporte hasta el punto de encuentro.







